IMPAGO DE LAS CUOTAS DE LA VIVIENDA FAMILIAR – ¿SE CONSIDERA DELITO?

IMPAGO DE LAS CUOTAS DE LA VIVIENDA FAMILIAR – ¿SE CONSIDERA DELITO?

El auge en los divorcios ha ocasionado que los préstamos hipotecarios de la viviendas familiares se vean alteradas, impagadas, creando asimismo, un conflicto añadido a la relación.

Por ello, el Tribunal Supremo en una reciente sentencia de 25 de junio ha determinado que el impago de las cuotas de hipoteca de la vivienda familiar se encuentra dentro del tipo del artículo 277 apartado 1 del Código Penal, de abandono de familia.

Esta norma dispone literalmente:

1. El que dejare de pagar durante dos meses consecutivos o cuatro meses no consecutivos cualquier tipo de prestación económica en favor de su cónyuge o sus hijos, establecida en convenio judicialmente aprobado o resolución judicial en los supuestos de separación legal, divorcio, declaración de nulidad del matrimonio, proceso de filiación, o proceso de alimentos a favor de sus hijos, será castigado con la pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a 24 meses.

Esta resolución que da respuesta a un recurso de casación considera sin lugar a duda que el pago de estas cuotas se considera una prestación económica en favor del cónyuge o hijos.

Para entender esta afirmación, debemos rebobinar hasta la naturaleza jurídica del artículo 227.1 del Código.

Según reiterada jurisprudencia del mismo Tribunal, este tipo constituye una específica modalidad del tipo general de abandono de familia; con el fin de proteger a los miembros económicamente más débiles de la familia, ante el incumplimiento de los deberes asistenciales del obligado en virtud de resolución judicial o de convenio judicialmente aprobado.

Los elementos de los cuales se compone este delito son:

  1. La existencia de una resolución judicial firme o convenio aprobado por la autoridad judicial competente que establezca cualquier tipo de prestación económica a favor de un cónyuge o de los hijos del matrimonio.

  2. Una conducta omisiva por parte del obligado al pago consistente en el impago reiterado de la prestación económica fijada durante los plazos establecidos en el precepto, que actualmente son dos meses consecutivos o cuatro no consecutivos.

  3. Un elemento subjetivo configurado por el conocimiento de la resolución judicial y la voluntad de incumplir la obligación de prestación que aquélla impone.

El elemento SEGUNDO es el más discutido en el caso que nos ocupa, puesto que el acusado argumenta que el pago de la mitad de las cuotas hipotecarias no es una prestación económica. Pero el Tribunal da un sí rotundo y desacredita su argumento, ya que la diferencia entre pensión de alimentos y cuota hipotecaria, ni si quiera la de deuda de sociedad de gananciales y carga del matrimonio, se sostiene en el artículo.

Por último, se hace mención a que el uso de la vivienda fue adjudicado al otro cónyuge y a su hijo, y el derecho de uso se integra en los alimentos que los progenitores están obligados a proveer: «todo lo que es indispensable para el sustento, habitación, vestido y asistencia médica».

Por todo ello, el Alto Tribunal ha determinado que el impago de las cuotas hipotecarias de la vivienda familiar es un delito de abandono de familia, en un tipo especializado.

En Aguar abogados no podemos estar más de acuerdo con la decisión de los Magistrados, ya que, si se da el impago de la hipoteca por la parte no habitante en la vivienda, puede darse la ejecución del inmueble y el posterior desahucio por parte de la entidad bancaria, dejando en grave situación de desamparo al otro cónyuge y a su hijo, si lo hubiere.

Si tu cónyuge o excónyuge ha dejado de abonar las cuotas de la hipoteca, no dudes en contactarnos. Desde nuestro despacho te ayudaremos a que se cumpla la ley a tu favor.

Sobre el autor

Redactor administrator

    error: Content is protected !!
    WhatsApp WhatsApp