LA CONVIVENCIA CON UNA NUEVA PAREJA ES CAUSA DE EXTINCIÓN DEL DERECHO AL USO DE LA VIVIENDA FAMILIAR

LA CONVIVENCIA CON UNA NUEVA PAREJA ES CAUSA DE EXTINCIÓN DEL DERECHO AL USO DE LA VIVIENDA FAMILIAR

El Pleno de la Sala Primera del Tribunal Supremo ha determinado las consecuencias que produce la convivencia del progenitor custodio con una nueva pareja en el domicilio familiar, cuyo uso se atribuyó en la sentencia de divorcio o separación.
El criterio adoptado por la Sala es el resultado del recurso interpuesto por el Fiscal contra una Sentencia dictada por la Audiencia Provincial de Valladolid, la cual contradecía lo dispuesto en el artículo 96 del Código Civil que prevé, en defecto de acuerdo por los cónyuges aprobado judicialmente, el uso de la vivienda familiar y su ajuar corresponde a los hijos y al cónyuge custodio.
En el caso en cuestión, se atribuyó el uso de la vivienda familiar a la madre y los hijos comunes y, tras el divorcio, ésta inició una nueva relación sentimental con un hombre que se trasladó a vivir a dicho domicilio. El padre se encontraba pagando una pensión de alimentos para sus dos hijos además del 50% del préstamo hipotecario con el que estaba gravado el inmueble familiar. Ante tal situación, el ex cónyuge solicito la extinción de la atribución del uso de la vivienda familiar y, para el caso de que no procediera tal petición, la reducción de la pensión alimenticia.
En primera instancia se denegó la extinción del uso pero se accedió a la reducción de la pensión alimenticia, de 500 a 400 €. Recurrida la Sentencia, la Audiencia Provincial determina que “…la entrada de una tercera persona en el ámbito sentimental de la esposa y materialmente en la que fue vivienda familiar hace perder a la vivienda su antigua naturaleza de vivienda familiar por servir en su uso a una familia distinta y diferente. Por ello la sentencia de la Sala Primera de 19 de noviembre de 2013 solo considera vivienda familiar aquella en que la familia haya convivido, con una voluntad de permanencia de manera que usando este criterio consideramos que desaparecida esa familia, bien unida o disgregada, la vivienda ha de perder también la consideración de vivienda familiar. Porque como señala la sentencia citada no puede calificarse de familiar a la vivienda que no sirve a los fines del matrimonio y estimamos que no tiene sentido que los hijos y el custodio sigan manteniendo el uso de un inmueble que ya no sirve a sus primitivos fines más allá del tiempo que se necesite para liquidar la sociedad ganancial”.
Asimismo, no se accede a la petición solicitada referente a la venta inmediata del inmueble o su adjudicación a uno de ellos en aras de garantizar el interés superior de los menores, instando a liquidar la sociedad de gananciales, manteniéndose su uso hasta entonces.
Contra la anterior resolución el Ministerio Fiscal formuló recurso ante el Tribunal Supremo, alegando la infracción del artículo 96.1 del Código Civil »por vulneración en este tipo de procedimientos del principio prioritario del interés del menor, conforme a la jurisprudencia de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo». No obstante, nuestro Alto Tribunal considera que ello se consigue no solo con mantener el mismo ambiente que proporciona la vivienda familiar, sino con una respuesta adecuada de sus padres a las dificultades económicas que resultan del divorcio, para afrontar tanto los gastos que comportan la doble ubicación de los padres, como los alimentos presente y futuros.
En definitiva, el Tribunal Supremo desestima el recurso interpuesto por el Ministerio Fiscal, y ratifica todos y cada uno de los argumentos esgrimidos por la Audiencia Provincial de Valladolid.
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